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  Del murciélago al ratón: la secuela que nadie pidió Hola queridos ¿cómo estáis? Porque... yo ya sé perfectamente lo que estabais pensando todos estos días. “Pero bueno… ¿esta mujer dónde se ha metido? ¿Por qué no habla del tema? ¿Se habrá echado ya al monte escapando de los seres humanos para vivir en una cueva abrazada a una cabra? ¿La habrá secuestrado un topillo rojo sindicalista? ¿Se habrá contagiado del hantavirus mientras acariciaba a su hámster ruso?” Pues NO, queridos. Aquí sigo, viva, respirando. Lo que he estado haciendo estos días ha sido escuchar muchísimo, leer todavía más, investigar, buscar información, comparar datos… y sobre todo desarrollar un nivel de sospecha que ya mismo me convierte oficialmente en suricata de élite. Porque a estas alturas de la película, cuando los medios empiezan con el “ALERTA”, “PELIGRO”, “PREOCUPACIÓN INTERNACIONAL”,“PODRÍA LLEGAR A ESPAÑA”,“EXPERTOS MUY PREOCUPADOS”, a mí automáticamente se me activa el modo animal del desierto: o...
  Bonhoeffer tenía razón y nosotros consignas Hola, queridos. Poneos cómodos, coged algo de beber, mejor si es fuerte, porque lo vamos a necesitar, porque hoy vengo ilustrada. Sí, yo. Sorprendente, lo sé. Resulta que acabo de descubrir a un señor llamado Bonhoeffer. Un teólogo alemán que, entre otras cosas sin importancia como enfrentarse al nazismo (un detalle menor), decidió dejarnos unas reflexiones que, sinceramente, parece que las escribió ayer viendo las noticias en España con una copa de vino y cara de “esto ya lo he vivido”. Y claro, una piensa: ¿pero cómo no me habían hablado antes de este hombre? ¿Dónde estaba yo? ¿Viendo reels? Probablemente sí. En fin, vamos al tema. Este buen señor dijo algo que debería venir hasta en las cajas de cereales: la estupidez es un enemigo del bien mucho más peligroso que la maldad . Y aquí ya empezamos fuertes, porque una piensa: “bueno, peor que el mal, imposible”. Pues no, queridos, siempre se puede empeorar. Porque contra el mal tú ...
  Un sucedido Hola queridos. Hoy vengo en modo estrella internacional del drama fino: con una mala hostia exquisita, un cabreo digno de alfombra roja, una frustración gourmet, una pena de tragedia griega y una rabia contenida que, sinceramente, va a salir por algún lado… y qué mejor escenario que este, donde una puede brillar con todo su esplendor. Os pongo en antecedentes, porque esta obra tiene argumento. Enero. Llega la circular del cole anunciando el viaje de estudios. Primera ronda de pagos para ver quién se apunta. Destino: San Sebastián. No es Bali, pero a mi hijo le da exactamente igual porque lo que quiere es lo verdaderamente importante en la vida: irse con sus amigos a hacer el tonto. Esa edad maravillosa en la que la felicidad cabe en una mochila del Decathlon. Febrero. Segunda entrega del thriller: han salido pocos niños, concretamente 39 según la circular. Hay que hacer el segundo pago antes del 13 de febrero. Pues ahí que voy yo, puntual, obediente, financiando...
La élite espiritual del ano solar Hola queridos! ¿ A que pensabais que os habíais librado de mí?¿En serio?¿Así, sin más?¿Creíais que yo iba a desaparecer en silencio como un funcionario un viernes a las dos? Pues no, queridos, no, aquí estoy otra vez. Y os voy a confesar algo: llevaba una temporadita bastante intensita… una de esas rachas en las que una abre el móvil y lo único que ve es muerte, corrupción, destrucción, escándalos, dramas políticos, guerras, gente peleándose por Twitter y el vecino del quinto haciendo obras a las siete de la mañana . Vamos, un panorama tan alegre que ya estaba yo lo suficientemente encabronada como para no venir aquí a encabronar también al personal . Porque una cosa es informar y otra muy distinta es hundir la moral colectiva , que para eso ya está el telediario. Pero fijaos qué cosas tiene la vida… Ayer… tuve una visión. Sí, sí. Una revelación. Un momento de iluminación espiritual. Ayer volví a refutar algo fundamental: La humanidad no se ha e...
  Cuando vivir se vuelve algo pesado Hola, queridos. Si hoy habéis entrado aquí buscando algo ligero para acompañar el café, una historia entretenida, una anécdota graciosa… siento decepcionaros. Hoy no toca. Hoy no hay bromas. Hoy hay algo bastante más incómodo: indignación, tristeza y una rabia que cuesta digerir. Una mezcla poco elegante de emociones que, sinceramente, ojalá no tuviera que traer aquí. Porque hoy voy a hablar de algo que ya denuncié en su momento, pero esta vez con nombre y apellidos. Y cuando las historias tienen nombre y apellidos, dejan de ser estadísticas bonitas en un informe para convertirse en algo mucho más incómodo: realidad. Hoy os voy a contar la historia de Noelia Castillo Ramos, 25 añ itos . La hermana del medio de tres, d e Barcelona y d iagnosticada con trastorno límite de la personalidad. Tuvo una infancia breve y relativamente feliz, breve, porque esas cosas en algunas familias duran lo que dura un verano. A los trece años ya estaba bajo tr...
  San Patricio: mentiras, cerveza y un duendecillo rojo Hola, queridos. Hoy es 17 de marzo y, sinceramente, si a estas alturas no sabes qué se celebra… no sé, revisa el calendario, revisa tu vida o revisa tus amistades. Porque sí, efectivamente, hoy es el Día de San Patricio. Ese día en el que, de repente, todo el mundo descubre que tiene un 0,3% de ADN irlandés y decide vestirse de verde como si fuera un semáforo con resaca. Porque hoy toca tréboles, cerveza, gente vestida como duendes y una cantidad cuestionable de dignidad en la vía pública. Todo muy espiritual, todo muy recogido… como buen origen religioso que tiene la cosa. Porque sorpresa: esto no empezó como una excusa para beber cerveza verde. Qué impactante no? Venga, vamos al salseo histórico. San Patricio, nuestro protagonista, no era ni irlandés. ¿Cómo te quedas? Nació en Gran Bretaña a finales del siglo IV, en plan familia cristiana formalita. Todo bien, todo correcto… hasta que con 16 añitos le secuestran unos i...
  Manual para odiar correctamente Hola queridos. Sí, ya lo sé, ya lo sé… llevo siglos sin aparecer por aquí. Meses, a ños emocionales, u n silencio casi monástico. Pero sinceramente, ¿para qué iba a hablar? ¿Para repetir exactamente lo mismo de siempre? Porque en este país uno puede desaparecer seis meses, volver… y encontrarse exactamente la misma función, los mismos actores y el mismo guion rancio . Es como una serie que ya cancelaron en tu cabeza pero que sigue renovándose temporada tras temporada porque alguien insiste en producirla. España es un poco como esa rueda de hámster política donde todos corremos muchísimo, opinamos muchísimo, discutimos muchísimo… pero el hámster sigue exactamente en el mismo sitio. Bueno, miento, casi siempre el hámster está peor. Más cansado, m ás mareado, p ero oye, correr corremos. Y arriba, en las alturas del Olimpo político, parece que están encantadísimos con el sistema . Ellos cómodos, climatizados, con su catering institucional y sus ...