San Patricio: mentiras, cerveza y un duendecillo rojo
Hola, queridos. Hoy es 17 de marzo y, sinceramente, si a estas alturas no sabes qué se celebra… no sé, revisa el calendario, revisa tu vida o revisa tus amistades. Porque sí, efectivamente, hoy es el Día de San Patricio. Ese día en el que, de repente, todo el mundo descubre que tiene un 0,3% de ADN irlandés y decide vestirse de verde como si fuera un semáforo con resaca.
Porque hoy toca tréboles, cerveza, gente vestida como duendes y una cantidad cuestionable de dignidad en la vía pública. Todo muy espiritual, todo muy recogido… como buen origen religioso que tiene la cosa. Porque sorpresa: esto no empezó como una excusa para beber cerveza verde. Qué impactante no? Venga, vamos al salseo histórico.
San Patricio, nuestro protagonista, no era ni irlandés. ¿Cómo te quedas? Nació en Gran Bretaña a finales del siglo IV, en plan familia cristiana formalita. Todo bien, todo correcto… hasta que con 16 añitos le secuestran unos irlandeses y se lo llevan a Irlanda como esclavo. O sea, literalmente su relación con Irlanda empezó fatal. Peor imposible. Cero estrellas en TripAdvisor, para este país y sus gentes.
Allí se pasó seis años cuidando ovejas. Seis. Años. Yo no aguanto ni seis minutos sin mirar el móvil, pero él ahí, en modo pastor espiritual involuntario. Total, que consigue escapar, vuelve a su casa y, en vez de decir “no vuelvo a Irlanda ni aunque me paguen”… va y dice: “Creo que Dios quiere que vuelva”. Perdona??? O sea, tu nivel de compromiso es extremo, querido.
Se forma como clérigo durante años y en el 432 vuelve a Irlanda voluntariamente. Si, VOLUNTARIAMENTE, a predicar el cristianismo, oye. Básicamente el primer influencer religioso de la historia: bautizando gente, fundando iglesias, haciendo networking espiritual… lo tenía todo. Y nada, ahí se pasó así el resto de su vida hasta que murió el 17 de marzo del año 461. Y claro, dijeron: “pues ya tenemos fecha para la fiesta”. Icono eclesiástico.
Ahora, momentito simbólico porque esto es importante: el trébol. Sí, ese que llevas pegado en una camiseta de dudosa calidad hoy mismo. Resulta que San Patricio lo usaba para explicar la Trinidad. Padre, Hijo y Espíritu Santo, todo en una plantita. Marketing religioso sencillo, eficaz y efectivo.
Y luego está lo de las serpientes… que supuestamente las expulsó de Irlanda. Bueno, queridos, siento deciros que en esa isla jamas hubo serpientes. Pero oye, había que darle un toque épico, porque solo predicar no vende tanto.
Ahora bien. Aquí viene mi parte favorita: el inicio de la fiesta. Porque tú pensarás: “esto empezó en Irlanda”, claro, lógico, normal. Pues no, siento destrozaros las expectativas. La primera celebración documentada del Día de San Patricio fue en… Florida. Sí, Florida, en el año 1600. Cuando era colonia de quien? Pues española, claro. España diciendo: “yo te organizo el evento”.
Un sacerdote de origen irlandés llamado Ricardo Arturo (es que el muchacho se hispanizó el nombre) montó un desfile en honor al Santo irlandés porque le pillaba bien esa fecha, para pedir una buena cosecha de maíz. O sea, literalmente el primer San Patricio fue español. Esto no te lo cuenta tu profe de inglés, a que no?.
Luego ya, en el siglo XVIII, los irlandeses emigrantes en Estados Unidos dijeron: “vamos a hacerlo más divertido” y empezaron con los desfiles en Boston y Nueva York. Y ahí ya la cosa se fue yendo de madre. Porque lo que empezó siendo misa y recogimiento acabó siendo… bueno… esto que vemos hoy.
Ahora hablemos del color verde. Porque claro, todo el mundo hoy: verde por aquí, verde por allá, verde hasta en el alma. Pero originalmente el color de San Patricio era azul. Azul, sí, como te quedas? Nada que ver con el outfit de hoy. El verde llegó después, tras la rebelión irlandesa de 1798 contra los británicos. Los soldados se vistieron de verde como símbolo nacional y desde entonces el color quedó asociado a Irlanda. Y claro, la fiesta dijo: “pues yo también”. Y ahora todo el mundo parece una ensalada humana cada 17 de marzo. Maravilloso.
Y cuando ya tienes religión, historia, política… dices: ¿qué falta? Pues un duende. Entra en escena el leprechaun. Ese señor bajito, con barba, sombrero y cara de saber más que tú. Que básicamente es el icono no oficial de la fiesta. Porque nada dice “tradición religiosa” como un duende borracho guardando oro.
El leprechaun viene de la mitología celta, de historias antiguas que se contaban al calor del fuego. Su nombre puede significar “cuerpo pequeño” o “zapatero”, porque sí, es zapatero. Un duende autónomo. Artesano. Emprendedor. Mide unos 60 centímetros, vive solo, porque obviamente nadie le aguanta y es increíblemente listo. No es malo, pero tampoco es tonto. Si intentas robarle el oro… buena suerte, cariño. Resulta que tiene una olla llena de oro al final del arcoíris. Un sitio que, por cierto, no puedes alcanzar. Es decir, este enanillo se inventó el primer sistema de seguridad imposible de hackear.
Y si por casualidad consigues atraparlo, te engañará, te liará, te hará mirar a otro lado y desaparecerá. Básicamente, el leprechaun es ese amigo que siempre gana en todos los juegos y encima se ríe. Originalmente, por cierto, vestía de rojo. Pero claro, llegó el green mood y lo rebrandearon. Ahora va de verde como todo el mundo. Branding coherente.
Y así, poco a poco, entre historia, religión, marketing, emigración y cerveza… hemos llegado a lo que es hoy el Día de San Patricio: una fiesta global donde todo el mundo celebra, aunque no tenga ni idea de por qué.
Resumen final, porque esto es importante y que nos quede
claro:
Primer dato importante a destacar, San Patricio no era
irlandés. A demás, la primera fiesta no fue en Irlanda ni por
irlandeses. Y para mas inri, el color original no era verde ni en el
duende. Ahora vete tú e intenta explicárselo a algún irlandes
después de dos pintas de cerveza. A ver qué tal te va.
Y hablando de pintas… ojala pudiera tomarme unas esta tarde con mi querido amigo Nacho, feliz cumpleaños, niño!!!!. Espero que lo celebres como se merece: con verde, con historia mal contada y con muchas, muchas decisiones cuestionables.
Besitos guapo and happy Saint Patrick’s Day to all.
Comentarios
Publicar un comentario