Entradas

  Cobro por adelantado Bueno, bueno, bueno…, os voy a contar lo que me pasó ayer, que fue de premio. Un episodio más de mi reality show favorito: “Vivir siendo autónoma sin perder la paciencia (ni el hígadillo)”. Para quienes aún no lo sepan porque vivís en cuevas o porque simplemente no me habéis escuchado lo suficiente, soy autónoma. Sí, esa especie mitológica que cotiza como si tuviera acciones en la Seguridad Social, duerme como si viviera en un capítulo de “24”, y no puede ponerse mala porque si no, se le cae el mundo y la cuenta bancaria. En mi negocio, que no es un after ni una charanga ambulante, sino algo con un poquito de orden, para venir tienes que hacer una reserva previa por internet , con pago anticipado , sí señor. "Ohhhh, qué escándalo, qué desfachatez, ¡cobrar por adelantado!", dirán algunos desde su sofá mientras piden sushi con la app del móvil, van a conciertos o   cogen un avión para ir de vacaciones. ¡Lo nunca visto! ¡Una persona queriendo cobra...
  Va por ti David Hola, hola. Muy buenas queridos. He estado calladita unos días. ¿Aliviados quizá por ello? Parece ser que cuando una no publica cada cinco minutos, es que ha desaparecido del mundo, se ha rendido o peor aún, está relajada . Pero no, no os preocupéis, no me he ido a ninguna montaña recóndita, ni me he vuelto loca, aunque ganas no me faltan. Simplemente se me han juntado cuatro cositas de la vida, ya sabéis, esas nimiedades como intentar sobrevivir, pagar facturas, lidiar con la decadencia social... lo normal. Pero bueno, que yo venía hoy a contaros una historia graciosa de un viaje, sí, sí, esa era la idea inicial, lo prometo, una cosa ligerita y divertida para retomar. Porque ¿a quién no le gusta una anécdota simpática para distraerse un rato del colapso estructural de todo lo que nos rodea, no? Pues nada, me levanto ayer por la mañana, medio dormida, abro el móvil como buena ciudadana adicta al scroll, y... ¡toma! Notición. Uno de esos que te hiela la sangr...
  Mi fiesta sorpresa de medio siglo… y lo que te rondaré morena. Bueno… pues ya están aquí. Sí, queridas, queridos, gentes del mundo y curiosos de TikTok que aún no entienden lo que es pagar una hipoteca: ¡han llegado los 50! Tachán. Medio siglo de existencia. Medio siglo de levantarme, respirar, trabajar, pagar cosas y preguntarme dónde demonios he dejado el móvil. Me acuerdo perfectamente de cuando era una niña, una pobre e inocente criatura con dos coletas bien largas y tirantes que me llevaron al apodo de “moto” y pensaba: “cuando tenga 50 años… será 2025”. ¡2025! Eso sonaba a año futurista, de esos con coches voladores, robots que te hacen las lentejas y abrigos que se secan solos como en "Regreso al Futuro". Y mírame ahora, en pleno 2025… con menopausia, kilos de más, y los pechos explorando nuevas direcciones gravitacionales. ¡Qué bonito todo! Eso sí, el cumpleaños… ha sido espectacular. Muchisisisisimas gracias churriiiiiii, te lo has currado pero bien. ¡Un...