Entradas

  43 Semana Santa: pasión, devoción… ¡y atascos en la A-7! La Semana Santa, los cielos se abren, las calles se llenan de incienso. Es ese momento del año en el que el mundo católico conmemora el misterio más profundo de su fe: la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo…y también el misterio de cómo caben tantas personas en una rotonda camino a la playa. Porque sí, queridos, la Semana Santa es, oficialmente, el mix más inesperado entre el Nuevo Testamento y Airbnb . Recordemos por un momento el origen de todo esto, que viene nada menos que de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Un hombre que entró triunfalmente en Jerusalén entre palmas y vítores —como una especie de influencer espiritual— para acabar crucificado por alterar el status quo. Vamos, que si Jesús hubiese nacido en el año 2000, probablemente lo habrían cancelado por Twitter antes de llegar al Calvario. Todo arranca con el Domingo de Ramos , ese día sagrado en el que se recuerda, como ya hemos dich...
  El fascinante mundo de los presupuestos o cómo intentar cambiar la bañera de tus padres puede convertirse en una expedición por el Triángulo de las Bermudas de la reforma doméstica Todo empezó con una inocente, casi cándida misión: cambiar la bañera de mis padres por un plato de ducha. ¿Fácil? ¿Rápido? ¿Indoloro? ¡Ay! Ingenua de mí. Porque claro, una vez metes un pie en el pantanoso terreno de las reformas, ya no hay marcha atrás. Y como soy de esas almas valientes (o profundamente masoquistas), pensé: “Ya que nos metemos en faena… ¿por qué no tiramos abajo todo el baño y de paso ese aire rococó que tiene más dorados que Versalles en pleno brote de barroquismo ibérico?”. Total, ¿qué podría salir mal? Fase uno, a lo fácil: ir a la tienda de barrio, esa que me pilla a dos pasos. Allá que voy, con mi carpeta, mi ilusión y mi cara de “quiero cambiar el mundo, empezando por la bañera de mis padres”. Entro. Me atiende una chica tan encantadora que por un momento olvido que ven...
  Cuando el trabajo depende de Dios y del sol Ay, pero qué bonito es vivir en España, el país donde las matemáticas no son una ciencia exacta, sino un arte interpretativo. Aquí, los números no se calculan, se sienten. Y si no te gusta lo que dicen, tranqui, que los políticos tienen una solución infalible: reinterpretarlos hasta que parezcan otra cosa . Porque sí, amigos y amigas, es fascinante ver cómo cada mes los datos del paro se convierten en una obra maestra de la prestidigitación numérica. Da igual que en la calle veas más carteles de "SE ALQUILA LOCAL" que de "SE NECESITA PERSONAL", o que tu primo lleve seis meses "trabajando" en una formación subvencionada que solo sirve para engordar las estadísticas. Lo importante es el titular: "El empleo se mantiene estable" , "Suben las afiliaciones a la Seguridad Social" , "El paro baja un 0,0003%, lo que demuestra que la economía va como un cohete" . Pero claro, ayer, mi...